ASECEM retomó la mediación privada como alternativa para sus agremiados. En el Estado de México, los acuerdos alcanzados a través de este mecanismo pueden tener efectos jurídicos similares a una sentencia cuando cumplen los requisitos legales
Naucalpan, Estado de México. — NAUCALPAN, Edomex.— Un desacuerdo entre socios, el incumplimiento de un contrato o determinadas controversias comerciales no necesariamente tienen que terminar en un juez. Empresarios de Naucalpan buscan recurrir a la mediación privada para intentar alcanzar acuerdos antes de judicializar sus conflictos.
La Asociación de Empresarios y Ciudadanos de México (ASECEM), propone acercar a sus agremiados orientación y servicios relacionados con este mecanismo de solución de controversias.
Cabe recordar que durante su periodo como presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, Ricardo Sodi Cuellar propuso a la propia ASECEM crear un centro privado de mediación, operado por personas capacitadas y con convenios registrados ante el sistema estatal.

Durante una reunión con empresarios, Raúl Chaparro Romero, presidente de la asociación, convocó a especialistas a orientar a los integrantes del gremio sobre las posibilidades de utilizar estos mecanismos.
¿Qué es la mediación privada?
A diferencia de un juicio, en la mediación las partes buscan construir un acuerdo con la intervención de una persona mediadora que facilita la conciliación.
En el Estado de México no cualquier persona puede prestar formalmente ese servicio. La ley establece que los mediadores privados deben estar registrados, certificados y autorizados por el Centro Estatal de Mediación, Conciliación y de Justicia Restaurativa. Los centros privados también requieren autorización y están sujetos a supervisión.
La mediación puede utilizarse antes, durante o después de un juicio, siempre que se trate de asuntos que legalmente puedan resolverse a través de este procedimiento. El reglamento contempla controversias derivadas de hechos, derechos, contratos, obligaciones o pretensiones cuya resolución corresponda a tribunales estatales, siempre que no se afecten derechos de terceros ni disposiciones de orden público.
Eso significa que no sustituye indiscriminadamente a los tribunales ni aplica a cualquier conflicto.
Los acuerdos pueden tener efectos jurídicos
Uno de los elementos que distingue a la mediación formal de un simple arreglo entre particulares es el alcance del convenio.
La legislación mexiquense señala que, una vez autorizados conforme a las disposiciones aplicables, los convenios derivados de mediación o conciliación surten entre las partes la misma eficacia que la cosa juzgada y pueden ejecutarse mediante la vía legal correspondiente en caso de incumplimiento.
Desde 2023, además, el Poder Judicial estatal a través de la Legislación Estado de México cuenta con un módulo para registrar convenios externos derivados de procesos de mediación privada realizados por mediadores certificados.
Para los empresarios, ese punto resulta importante para alcanzar un acuerdo fuera de un litigio ordinario que no significa necesariamente quedarse con un compromiso informal sin respaldo jurídico.
Una propuesta que ASECEM ya había manejado
Es importante recordar que Sodi, quien presidió el Tribunal Superior de Justicia mexiquense entre 2020 y 2025, participó en el encuentro de Naucalpan. Durante su gestión, el Poder Judicial impulsó la mediación privada y en 2023 tomó protesta a una primera generación de 139 mediadores privados.
El propio Sodi había planteado anteriormente que ASECEM desarrollara un centro interno para atender controversias de sus integrantes y evitar que todos los casos llegaran directamente a los juzgados.
Te puede interesar: PRI cuestiona a Movimiento Ciudadano: «Su estrategia favorece a Morena»









