La senadora Mariela Gutiérrez plantea reformar la Ley General de Movilidad para distinguir entre descuido y trampa deliberada.
Ciudad de México.— La senadora Mariela Gutiérrez Escalante, de Morena, presentó una iniciativa para reformar el artículo 49 de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial con el objetivo de establecer un piso mínimo nacional que distinga entre el descuido y la trampa deliberada en la visibilidad de las placas vehiculares.

La propuesta contempla retiro inmediato de circulación y remisión al corralón desde la primera infracción para quien oculte deliberadamente sus placas con cintas, micas oscuras, materiales reflejantes o dispositivos mecánicos. Para el transporte público que incurra en la misma práctica, plantea la revocación definitiva de la concesión o permiso.
El ejemplo que usa para argumentar
Gutiérrez Escalante citó el caso de la Zona Metropolitana de Guadalajara para demostrar que el problema es cuantificable y nacional. Señaló que en el primer semestre de 2025 se realizaron más de 7,000 apercibimientos a conductores porque las cámaras de vialidad no podían leer la nomenclatura ni las letras de sus placas.
La legisladora identificó tres zonas metropolitanas como focos rojos: Monterrey, Guadalajara y el Valle de México. “Esto va más allá del portaplacas”, dijo en enero de 2026, cuando anunció por primera vez su intención de legislar sobre el tema. “Es un problema que se presenta en todo el país, sobre todo en las zonas metropolitanas”.
Lo que propone la iniciativa
El texto plantea tres reglas concretas:
Primero, establece el deber de mantener placas y engomados limpios y legibles. Si un portabicicletas o portaequipaje obstruye la matrícula, el conductor debe colocar la placa en la parte exterior del aditamento. Si el desgaste es por el paso del tiempo o el clima, el propietario debe renovarla ante la autoridad.
Segundo, prohíbe expresamente cualquier alteración deliberada: micas oscuras, cintas adhesivas, despintado de números, pintura reflejante o mecanismos para ocultar la placa.
Tercero, aplica un criterio de proporcionalidad. Quien traiga la placa sucia o con desgaste natural por primera vez recibirá la sanción local sin ir al corralón; el aseguramiento del vehículo solo procederá en caso de reincidencia. Pero quien use cintas, micas o dispositivos para esconder la matrícula enfrentará retiro inmediato de circulación y remisión al depósito vehicular desde la primera vez.
El argumento de la cadena de justicia
Gutiérrez Escalante señaló que el Estado ha invertido sumas millonarias en arcos carreteros, cámaras del C5 y tecnología de vigilancia vial. “Pero toda esa tecnología queda anulada si la cámara no puede leer una placa porque alguien decidió ponerle un pedazo de plástico o cinta adhesiva encima”.
La legisladora dijo que estas conductas no son descuidos fortuitos. “Buscan el anonimato para pasarse un alto sin ser captados por las fotomultas, para invadir los carriles confinados del transporte público o para rebasar los límites de velocidad. Y en los casos más graves, buscan la impunidad tras atropellar a un peatón o después de cometer delitos como asaltos, extorsiones o robos”.
El dato político: nueve meses de diferencia
La iniciativa fue presentada formalmente en septiembre de 2026, pero Gutiérrez Escalante ya había anunciado su intención de impulsar mayores sanciones por alteración de placas en enero del mismo año, a través del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado.
En aquel momento, la senadora planteó que se debían hacer “ajustes en los respectivos reglamentos de tránsito o llevarlo al ámbito del Código Penal”. Nueve meses después, la propuesta tomó forma como una reforma a la ley general.
Siguiente paso
La iniciativa fue turnada a las comisiones unidas de Movilidad y Estudios Legislativos del Senado para su análisis y dictaminación. No tiene fecha definida para discusión en el pleno.
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