PALACIO

Olmeca con “mala estrella”

Por Mario Díaz

  • Dos explosiones y baja producción envuelven la refinería Dos Bocas
  • Costó el triple de lo presupuestado y refina muy por debajo de lo programado
  • Mucho tienen que aclarar los titulares de la SENER y Petróleos Mexicanos

Ciudad de México.- Tal parece que la refinería Dos Bocas, también conocida como Olmeca y construida en Paraíso, Tabasco, durante el sexenio del presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR prácticamente nació con “mala estrella”.

A pesar de que técnicos en la materia advirtieron que la zona de manglares y susceptible de inundación no era la mejor opción, el entonces jefe del Ejecutivo federal impuso su criterio y, con el paso del tiempo, es evidente que el carácter impositivo se impuso a la lógica sustentada por la topografía de esa región del sureste mexicano.

Además del triple de costo presupuestado, tal obra del régimen obradorista no ha cumplido la promesa de autosuficiencia y, por el contrario, opera muy por debajo de la capacidad de producción que se estimó durante el primer piso de la Cuarta Transformación.

La refinería Dos Bocas fue proyectada para refinar 340 mil barriles diariamente, pero la generosa estimación solo alcanza entre el 55% y 64% por lo que Petróleos Mexicanos sigue importando gasolinas de los Estados Unidos. En consecuencia, al menos por el momento, es más que claro que una de las magnas obras del ex presidente LÓPEZ OBRADOR no opera ni tan siquiera a dos tercios de la capacidad de producción estimada.

Pero eso no es todo.

Tan solo en lo que va del presente año se han registrado dos incidentes que colocan en tela de duda la eficiencia técnica de la refinería de Paraíso, Tabasco, aunque, eso sí, tanto el gobierno federal como la paraestatal consideran que se trata de incidentes menores de atención y control de inmediato.

Sin embargo, la percepción oficial que intenta minimizar lo ocurrido en Dos Bocas no toma en cuenta que durante la explosión ocurrida el 17 de marzo murieron cinco personas, al margen de que si la explosión se presentó al interior o al exterior del perímetro de la refinería.

Posteriormente, en el mes de abril, se registró una segunda explosión en la bodega de almacenamiento de un combustible sólido, poroso y rico en carbono conocido como coque.

Si bien es cierto que por fortuna no se registraron desgracias personales, también es cierto que la contingencia nuevamente da paso a la duda razonable asociada con la eficiencia de la instalación y las medidas de seguridad obligadas en ese tipo de instalaciones de alto riesgo.

Además, cabe señalar que desde el proyecto inicial los encargados de la obra no tomaron en cuenta la proximidad de un jardín de niños justo a un lado de la barda perimetral de Dos Bocas, motivo por el cual ha provocado problemas ambientales y de salud al personal docente, padres de familia y, por supuesto, a los pequeños estudiantes.

Otro problema generado por la refinería lo sufren en carne propia los residentes en el municipio Paraíso que no soportan el olor a gas que emanan las chimeneas de la refinería y que se percibe las 24 horas del día con todo lo que ello implica en materia de salud pública y daños ambientales.

Por lo tanto, no es faltar a la objetividad precisar que mucho tendrán que aclarar tanto la secretaria de Energía, LUZ ELENA ESCOBAR, y el director general de Petróleos Mexicanos, VÍCTOR RODRÍGUEZ PADILLA, en torno a los incidentes que ponen en tela de duda la efectividad en producción y ubicación de la refinería Olmeca.

Por otra parte, a pesar del manto protector que brinda el beneficio de la duda, no cesan los cuestionamientos de la vox populi respecto a otra obra emblemática del sexenio obradorista: el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). La supuesta o real poca afluencia de pasajeros en la terminal aérea es el principal motivo que ha polarizado la opinión pública.

Del mismo modo, los descarrilamientos del Tren Maya y el Tren interoceánico también mantienen en el escrutinio público la calidad de construcción de ambas obras y, peor aún, la presunta corrupción generada que abultó varias carteras.

¿Cómo la ve?

DESDE EL BALCÓN:

I.-Los descarrilamientos de los trenes obradoristas y la explosiones en la refinería Dos Bocas, reconózcase o no, al menos sustentan dudas razonadas acerca de la calidad y honestidad que envuelven a ambas obras emblemáticas del creador del Movimiento de Regeneración Nacional.

Y hasta la próxima.

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