Por: Fernando Dávila
«¡No queremos estar aquí!», exclamó una madre buscadora, arrodillada delante de un cuerpo de granaderos. Fue el fin del avance para cientos de personas que detuvieron su marcha sobre la Calzada de Tlalpan. Las familias exigen ante el ojo público visibilizar la crisis de desapariciones a solo unas horas del partido inaugural entre México y Sudáfrica.






Hoy, el país vive una tercera disputa mundialista histórica en el Estadio Azteca. El torneo repite la coincidencia del azar con el encuentro inaugural que se vivió en Sudáfrica 2010. La afición celebra la emoción de una generación que nunca había presenciado una Copa del Mundo en casa, en un entorno marcado también por obras a contrarreloj en el Metro y la vía pública.
Mundial 2026 en México: El cerco
Operativos como la “Última Milla” y el decreto de Día Inhábil blindan el Coloso de Santa Úrsula y sus inmediaciones. El primer dispositivo forma un polígono de seguridad alrededor del recinto para restringir el paso vehicular, garantizando únicamente el acceso de aficionados con boleto, residentes acreditados y cuerpos de emergencia.
Por su parte, la suspensión de actividades laborales y escolares busca mitigar el impacto vial, según informó la presidenta Claudia Sheinbaum. Estas medidas de exclusión provocan que el perímetro del estadio permanezca libre de tránsito común este jueves, reservado para quienes costearon un boleto con un precio mínimo de 10,500 pesos.
“Un Gran Mundial, para muy, pero muy pocos”, señaló al respecto el periodista deportivo José Ramón Fernández. Dicha postura coincide con el testimonio de ciudadanos que consideran excesivamente altos los costos para asistir al evento. Sin embargo, el costo real del torneo de fútbol más visto del planeta va más allá de lo monetario.
Mundial 2026 en México: Las ausencias
La Ciudad de México llega a la inauguración decorada con intervenciones urbanas de pintura morada, figuras de ajolotes y una “Isla Flotante”. En medio de este escenario estético, los colectivos de búsqueda recuerdan las deudas históricas del país. Con pancartas y boletines en mano, las manifestantes piden no olvidar los más de 130 mil casos de desaparecidos registrados en territorio nacional.
«¿Dónde están, dónde están? ¿Nuestros hijos dónde están?», cuestionaron las familias durante la movilización en el sur de la capital. “No les pedimos que dejen de ver el fútbol, solo no nos dejen de ver a nosotras”, puntualizaron las voceras del contingente, apelando a la empatía de los aficionados del fútbol y el mundo entero.
México hoy no solo se enfrenta a Sudáfrica en la disputa deportiva dentro de la cancha. Fuera de ella, el país se enfrenta al persistente desafío de mantener la memoria y la empatía en las calles, justo en el momento en que el mundo entero observa la gran fiesta del fútbol.









