Así lo dice La Mont

Federico La Mont

SCJN Piña vs Zaldívar y Claudia con banqueros

Reforma judicial ¡ya¡El conflicto de la ministra Piña contra Arturo Zaldívar ha hecho que sea impostergable la tan temida reforma judicial y fue la misma Norma Piña la que detonó, desde el propio Poder Judicial, el encontronazo. Haber filtrado a los medios la denuncia fue un mal consejo que le dieron y no debió atender, pues terminó en un ataque político a Arturo Zaldívar. Los jueces y magistrados que han manifestado estar dispuestos a testificar, es muestra clara que se trata de los y las juzgadoras federales decididos a responder a las críticas y las amenazas de López Obrador de despedirlos y sustituirlos por unos jueces electas por voto ciudadano.

Arturo Zaldívar, con el respaldo de Morena y de Claudia Sheinbaum, solicitó un juicio político en contra de la ministra Norma Piña, pero no va a prosperar, porque Morena no tiene la mayoría calificada en el Senado para ganar el juicio político; o para desaforar a la ministra. Sin embargo, la amenaza hizo flaquear psicológicamente a la ministra Piña. En medio de este conflicto jurídico político, se está fraguando la inevitable reforma judicial. El contexto es delicado, porque el poder ejecutivo concentraría más poder hacia el partido Morena con un Poder Judicial ideológicamente identificado con Morena. Así se estaría consolidando una fuerza política (Morena) con una mayoría inobjetable. Los perdedores, los desplazados, los opositores, los que no están de acuerdo van a requerir de una certeza de que los límites jurídicos son todavía posibles.

Confianza: Pero también necesitan esa certidumbre los empresarios, los financieros y los banqueros. En otras palabras, en un escenario donde la concentración del poder se va hacia la izquierda, se necesita contar con un grado razonable de certeza de que es posible defenderse individualmente frente a posibles abusos y arbitrariedades de esa izquierda perniciosa. Durante el sexenio de López Obrador, esa certeza la pudo ofrecer el Poder Judicial federal y la Suprema Corte.

Sin embargo, si la reforma termina debilitando al actual Poder Judicial quitándole su independencia judicial, ¿quién en la siguiente administración de Claudia Sheinbaum garantizará esa certeza? Infortunadamente el debate sobre la reforma judicial comienza con una propuesta que sostiene el presidente López Obrador: que el Poder Judicial está tan corrompido que es mejor despedir a las y los jueces y sustituirlos por otros que lleguen a través de las urnas. Hasta hoy nadie ha propuesto algo que pueda competir con esa propuesta. Sin embargo, la ministra Norma Piña esta semana llenó ese vacío, puesto que el contenido de la denuncia contra Arturo Zaldívar habla exactamente de lo que el Presidente está hablando: la corrupción en la justicia federal, pero lo hace de manera mucho más precisa e inteligente, pues describe cuáles son los instrumentos de presión específicos que se utilizan para manipular las decisiones de las y los jueces.

Versiones: Lo que dice la ministra Piña en su denuncia no es una sorpresa, pero es la primera vez que lo dice: quien controla los premios y castigos de la carrera judicial puede controlar la conducta de los jueces. El tablero del control tiene que ver con cambio de adscripciones favorables y desfavorables, ratificaciones, procedimientos administrativos, suspensiones, viajes, promociones, y un largo etcétera. La denuncia de la ministra Norma Piña es un insumo clave para una reforma judicial URGENTE. Dicha denuncia muestra el tablero del control de la conducta de los jueces en dos puntos nodales: la carrera judicial y el régimen disciplinario. La propuesta del presidente López Obrador busca reconfigurar el Consejo de la Judicatura en dos órganos, el administrativo y el disciplinario. Ojalá y le dé tiempo de sentar las bases para esa reforma judicial que ya vimos que si se necesita.

¡Banqueros uníos¡: Convocada a la 87 Convención Bancaria que se realizó en Acapulco, Claudia Sheinbaum, candidata presidencial de la coalición Sigamos Haciendo Historia (Morena, PT y PVEM) afirmó ante el sector financiero y los banqueros que “no siempre podemos estar de acuerdo en todo, el desacuerdo es consustancial a la democracia; lo importante es poner enfrente todas las coincidencias para aprovechar los próximos seis años y seguir trabajando en este momento histórico que tiene el país para potenciar el desarrollo en beneficio de todos los mexicanos”. Delineó los principales puntos de su propuesta económica: “crecimiento con bienestar y sustentabilidad.

Se comprometió a respetar la autonomía del Banco de México, volver al equilibrio en las finanzas públicas, consolidar los proyectos de infraestructura de la actual administración y en caso de ponerse sobre la mesa una propuesta de reforma fiscal, que sea resultado de un consenso entre todos”, dijo. Sheinbaum se presentó ante el público de la Convención Bancaria. El recibimiento de los banqueros, en más de 80 por ciento hombres, fue tibio; aplausos escuetos e incluso nulos de una parte considerable de la audiencia.

Su entrada al recinto contrastó con su salida, cuando fue escoltada por miembros de la cúpula financiera entre cantos y coros de ¡Presidenta, Presidenta! Durante 20 minutos, Claudia Sheinbaum expuso su propuesta económica de inicio a fin, sin ser interrumpida por la audiencia y sin referirse una sola vez a sus contrincantes, como sí sucedió con Xóchitl Gálvez, de la alianza Fuerza y Corazón por México (PAN, PRI y PRD), quien empezó su presentación con ataques al presidente Andrés Manuel López Obrador y a “la Sheinbaum”.

Propuesta guinda: Claudia Sheinbaum aseguró: “el déficit público y la deuda no aumentarán de manera importante, y la diferencia de ingresos frente al gasto, que este año será de 5.9 por ciento del PIB, es una situación de una sola vez, debido al recurso que se está aplicando en las grandes obras estratégicas de esta administración”. Expuso que la digitalización y simplificación del sistema tributario nacional, sumado a la tecnificación de las aduanas, permitirán incrementar los ingresos.

A pregunta expresa sobre si es posible reconciliar el país después de las elecciones, para que se pueda trabajar en conjunto sobre una misma línea, Sheinbaum contestó: “sí, porque las desigualdades y la pobreza han disminuido, y con ello también la división social”. “Veamos cómo les ha ido a los bancos. Les ha ido muy bien en estos seis años, a pesar de la pandemia, producto del trabajo de los bancos, pero también de la situación económica del país. Veamos cómo le ha ido a la gran mayoría de los empresarios de México: les ha ido bien.

Al mismo tiempo, al que menos tiene, también le ha ido bien”. A pregunta sobre la participación de las fuerzas armadas en la administración y construcción de las obras públicas, contestó: “por lo pronto está así y hay que mantenerlo de esa manera, valorar cómo está funcionando y, en todo caso, cambiar la situación”. Pese a las críticas de la industria de la construcción, que se dice excluida de las grandes obras, la aspirante presidencial consideró que tan acelerado ha sido el crecimiento del ramo que el sector privado también está participando.

No podría haberse construido lo hecho hasta ahora sin la conjunción del Ejército y el sector privado. Tras su participación, Sheinbaum fue acompañada por una parte de la cúpula financiera y empresarial, entre ellos los presidentes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Francisco Cervantes, y de Banca Mifel, Daniel Becker, así como José de Jesús Rodríguez, de la Canaco, y le cantaron con el coro ¡presidenta, Presidenta! Sheinbaum acudió a la cita en Acapulco acompañada por Marcelo Ebrard; Juan Ramón de la Fuente y su asesora económica, Altagracia Gómez. A su salida, Julio Carranza, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), también la interceptó con una petición: Claudia, algunos banqueros queremos tomarnos fotos contigo. La candidata regresó al auditorio a retratarse con los empresarios.

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