Los escarlatas dividieron honores ante Piratas de Campeche en una jornada llena de emociones en el Estadio Alfredo Harp Helú
Ciudad de México vibró con una jornada de béisbol que tuvo de todo: debut esperado, duelos cerrados y un desenlace de película. Los Diablos Rojos y los Piratas de Campeche dividieron honores en una doble cartelera que se definió por la mínima diferencia en ambos juegos, dejando a la afición con el corazón acelerado.








El debut de Trevor Bauer
El estadounidense Trevor Bauer tuvo su primera apertura con los escarlatas. Lanzó 5 entradas, permitió 5 hits y 3 carreras, regaló 5 bases y ponchó a 3. Aunque mostró destellos de calidad, la ofensiva no lo respaldó y cargó con la derrota en el primer duelo, que terminó 4-3 a favor de los filibusteros.
Piratas golpean primero
En el primer juego, Campeche repitió la dosis del viernes: pitcheo sólido y bateo oportuno. Armando Álvarez conectó doble con casa llena y un balk del abridor escarlata puso la pizarra 3-0. Los Diablos intentaron reaccionar con batazos de Rio Ruiz, Julián Ornelas y Luis Liberato, pero se quedaron cortos. Ryan Anderson se apuntó la victoria y Bauer salió con su primer revés.
El regreso ‘a la Diabla’
El tercer juego fue un auténtico thriller. Con el marcador empatado a cuatro, Andrew Stevenson puso adelante a los Piratas con un cuadrangular en la séptima (6-4). Pero los Diablos, fieles a su estilo, armaron un regreso épico: con dos outs y la mesa puesta, Carlos Pérez prendió un pitcheo y lo mandó contra la barda del izquierdo. El batazo limpió las bases y selló un triunfo 7-6 que dejó tendidos a los visitantes.
Lo que viene
Tras esta montaña rusa de emociones, los escarlatas tendrán dos días de descanso antes de viajar al Estadio Centenario para enfrentar a los Olmecas de Tabasco en una serie de tres juegos que promete más drama.









