Por: Fernando Dávila
Nueva York vivió el jueves un “evento meteorológico histórico” que paralizó su transporte y cobró la vida de dos personas.





Las lluvias torrenciales provocaron inundaciones repentinas en varios distritos, según el Reporte Preliminar de Tormentas Locales (LSEOKX) del Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
El NWS emitió una Advertencia de Inundación Repentina para más de 6.9 millones de habitantes en Nueva York, El Bronx, Queens y Westchester, lo que reflejó la gravedad del fenómeno.
Durante las labores de rescate, el Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) confirmó la muerte de una persona en un sótano inundado en Crown Heights, Brooklyn. La policía también reportó el hallazgo de otra víctima en una sala de calderas anegada en Washington Heights, Manhattan. Ambos casos evidencian el peligro de permanecer en espacios subterráneos durante tormentas intensas.
El NWS documentó múltiples cierres viales simultáneos en el punto máximo de la tormenta. Entre los más graves estuvieron los bloqueos en la JFK Expressway, el nivel superior del Puente George Washington y autopistas como la Bronx River Parkway, lo que colapsó el tránsito en gran parte de la ciudad.
En zonas como Bed-Stuy (Brooklyn) y Riverdale (El Bronx), el agua superó el nivel de los neumáticos e incluso alcanzó hasta 60 centímetros de profundidad.
La gobernadora Kathy Hochul calificó el evento como “histórico” y lamentó que fenómenos de este tipo se hayan vuelto parte de la nueva normalidad climática. Mantuvo vigente el Estado de Emergencia para las regiones afectadas.
Las autoridades pidieron a la población evitar sótanos y no caminar o conducir por áreas inundadas. Mientras tanto, los neoyorquinos enfrentan los estragos de una tormenta que puso a prueba la infraestructura de la Gran Manzana.









