La reforma a la Ley General de Educación Superior obliga a las instituciones a usar el género manifestado en el acta de nacimiento. Se aprobó con 109 votos y busca eliminar la discrecionalidad universitaria.
Ciudad de México.— El Senado de la República aprobó con 109 votos un dictamen que reforma la Ley General de Educación Superior para obligar a las instituciones a emplear lenguaje incluyente y no sexista al expedir títulos profesionales, diplomas y grados académicos. La propuesta fue turnada a la Cámara de Diputados para su análisis.
El proyecto establece que la denominación de la profesión en los documentos escolares debe corresponder con el género manifestado expresamente por la persona interesada y reconocido en su acta de nacimiento.
El problema que busca atender
El dictamen señala que las profesiones se configuraron desde una perspectiva masculina, reflejada en el uso exclusivo de denominaciones como directores, jefes, maestros, ingenieros, doctores, arquitectos, contadores, abogados, filósofos o antropólogos. Cuando no se escuchan términos como ingeniera o traductora, advierte, se perpetúa la idea errónea de que dichas figuras no existen o son excepcionales.
La senadora de Morena, Olga Patricia Sosa Ruíz, afirmó que durante generaciones las mujeres han conquistado un título profesional después de años de estudio, pero reciben un documento que las nombra con el género masculino. “Esta reforma busca saldar una desigualdad histórica y eliminar una barrera que contribuye a invisibilizarlas”, dijo.
La discrecionalidad universitaria
La senadora del PVEM, Juanita Guerra Mena, señaló que las mujeres representan más del 50 por ciento de la matrícula en educación superior y posgrado en México. Por eso, dijo, “no podemos permitir que el título profesional dependa de la buena voluntad o discrecionalidad de una autoridad universitaria”.
La senadora de Morena, Jennifer Kristel Parra Salas, consideró que el proyecto establece un criterio general para las instituciones y evita que el reconocimiento de un género dependa de decisiones administrativas.
La práctica ya cambió en las universidades
La reforma llega después de que varias instituciones de educación superior ya modificaron sus formatos de títulos por instrucción de la Secretaría de Educación Pública y de la política de igualdad de género del gobierno federal.
Desde 2023, la SEP emitió lineamientos para que las instituciones de educación superior expidan títulos con lenguaje incluyente. Algunas universidades, como la UNAM, ya ofrecen la opción de que las egresadas soliciten su título con la denominación femenina de su profesión.
La Universidad Autónoma de Querétaro aprobó en 2022 un protocolo para emitir títulos con lenguaje incluyente. La Universidad Autónoma de Nuevo León hizo lo propio en 2023. La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla permite desde 2024 que las egresadas elijan cómo ser nombradas en su título.
Siguiente paso
El dictamen fue turnado a la Cámara de Diputados. Si se aprueba sin cambios, pasará al Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación. La reforma no establece sanciones para las instituciones que no cumplan; su aplicación dependerá de los reglamentos internos de cada universidad y de los lineamientos de la SEP.
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