Capaces, preparadas e inteligentes
Óscar Tamez
Iniciaron las campañas para elegir por medio de voto universal a las y los miembros del poder judicial federal. Podremos no estar de acuerdo en las formas y los fines del poder hegemónico, pero no podemos omitirnos del todo en este proceso.
Muy difícil evitar que el estatismo imperante se imponga, lo que debemos hacer es impulsar proyectos serios, académicos, con experiencia y capacidad que en su momento aporten a la legalidad con justicia desde el poder judicial mexicano.
Entre quienes se inscribieron y acreditaron como candidatas podremos elegir dos mujeres académicas acreditas, reconocidas y con amplia experiencia profesional. Me refiero a Ángeles Guzmán García y María del Roble Grajales Flores.
Ángeles Guzmán es licenciada en derecho, orgullo de nuestra UANL. Tiene tres maestrías, en derecho constitucional por la Autónoma de Nuevo León y dos obtenidas en España, una en estudios políticos y constitucionales y la otra en diplomacia y relaciones internacionales, además de su doctorado en derecho constitucional realizado en Madrid, España.
Su trayectoria con más de veinte años ejerciendo la profesión incluye su paso por la comisión nacional de derechos humanos, en la dirección jurídica y como directora de vinculación, ambos cargos en la UNAM, además de aportar sus conocimientos en el tribunal electoral de la CdMx y haber estado en la cátedra del derecho en la UNAM, UANL, TEC, universidad Anáhuac, Iberoamericana y otras más; actualmente es comisionada en transparencia de Nuevo León.
Ángeles Guzmán contiende por la segunda circunscripción como candidata a magistrada de la sala regional Monterrey del tribunal electoral del poder judicial que incluye seis estados, entre ellos Nuevo León.
Roble Grajales es otra distinguida abogada nuevoleonesa, su formación incluye una maestría en métodos alternos de solución a controversias y es doctorante por la máxima casa de estudios, la UANL; su trayectoria supera los veinticinco años de experiencia profesional.
Prestigiada académica de posgrado en la UANL, es experta en derechos humanos, procesal civil y mecanismos alternos de solución. En la colegiación profesional destaca ser secretaria general en la federación de colegios y asociaciones de abogados de Nuevo León. Ha sido también directora de la escuela nacional de mujeres de Nuevo León.
En el ámbito de la procuración e impartición de justicia su experiencia es sustantiva, ha colaborado en los juzgados cuarto civil, tercero y quinto penal de Monterrey y en el juzgado primero de distrito en la entidad.
Roble Grajales es candidata a Magistrada de circuito en materia administrativa en el primer distrito judicial federal con sede en Nuevo León.
No podemos elegir cómo seleccionar a nuestras magistradas, pero sí podemos trabajar para elegir los mejores perfiles, entre ellos dos destacadas nuevoleonesas: Ángeles Guzmán y Robles Grajales.
Conozco a ambas abogadas de años, sé de su honorabilidad, prestigio profesional y solvencia moral; el primero de junio será una elección sui géneris, atípica, altamente compleja y desairada. Quizá algunos apuesten al desinterés ciudadano; prefiero apostar por un poder judicial donde haya mujeres y hombres comprometidos en impartir legalidad con justicia.
Si queremos un poder judicial electoral imparcial, fuerte, legal y autónomo debemos pensar en gente capaz. Ángeles y Robles reúnen experiencia y juventud.
El reto es romper la apatía y el desaliento de origen para salir a las urnas y elegir mujeres y hombres surgidos desde la cultura del esfuerzo tan identitario del nuevoleonés.