El presidente de la Cámara habló con Irma Juan Carlos y anunció que buscaría a Federico Döring y Elías Lixa para evitar nuevas confrontaciones durante la sesión con Édgar Amador
CIUDAD DE MÉXICO.— La comparecencia del secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, se calentó este miércoles en San Lázaro al grado de que el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho, intervino para tratar de frenar nuevas confrontaciones entre legisladores.
“Ya hablé con Irma Juan Carlos, ya le dije que no se resuelve nada con pleitos, que se resuelve con argumentos en la tribuna”, comentó Bolaños-Cacho durante una entrevista mientras continuaba la sesión.
El presidente de la Mesa Directiva dijo que también buscaría a Federico Döring y al coordinador de los diputados del PAN, Elías Lixa.
La intención, explicó, era mantener la comparecencia dentro del debate parlamentario después de los roces registrados entre legisladores.
“Haré lo propio ahora con Federico Döring, del PAN, y con Elías Lixa para solicitarle que ojalá podamos seguir manteniendo la sesión de la manera en que la iniciamos”, señaló.
La comparecencia de Amador Zamora estaba programada para este 30 de septiembre ante el pleno de la Cámara de Diputados, como parte del análisis del Segundo Informe de Gobierno y de la revisión del Paquete Económico 2027. El calendario legislativo establece que Hacienda es una de las dependencias cuyos titulares deben presentarse directamente ante la asamblea.
La discusión se da mientras los grupos parlamentarios confrontan posiciones sobre deuda, crecimiento económico, inversión, Pemex, recaudación y las prioridades de gasto planteadas para 2027.
Un estandarte de Sheinbaum también entró a la discusión
La tensión política no fue el único episodio que alteró el desarrollo habitual de la comparecencia.
José Antonio López Ruiz, diputado del PT, subió a la tribuna con un estandarte con la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum mientras participaba en la sesión. El hecho generó cuestionamientos dentro del recinto sobre el uso de ese tipo de imágenes durante una comparecencia.
Bolaños-Cacho rechazó considerar el acto como una provocación.
“No lo considero como una provocación, ni como un insulto, ni mucho menos”, respondió.
Defendió la libertad de los legisladores para manifestarse, con el límite de respetar el Reglamento de la Cámara.
Para el presidente de la Mesa Directiva, el problema estaba en evitar que las diferencias políticas derivaran nuevamente en pleitos durante el resto de la sesión.
Bolaños-Cacho dijo que continuaría hablando con coordinadores y diputados mientras avanzaban las preguntas al secretario de Hacienda.










