Cónsul mexicano se dice vigilado
Por Mario Díaz
- El general Luis Rodríguez Bucio, en Dallas, Texas, endurece medidas cautelares
- Asegura que el gobierno yanqui observa “con lupa” a los consulados mexicanos
- La hipotética condición enrarece la relación y servicio con los ciudadanos
H. Matamoros, Tamaulipas.- Tras manifestar su preocupación por la supuesta o real atención especial del gobierno de los Estados Unidos a los consulados mexicanos en ese país, el Cónsul General de México en la ciudad de Dallas, Texas, General LUIS RODRÍGUEZ BUCIO, ha establecido una serie de medidas cautelares que entorpecen la función esencial de una representación diplomática de esa naturaleza.
El cambio de directriz quedó evidenciado durante la solicitud de una asociación civil apartidista para hacer uso del salón de actos de la sede diplomática, tal y como se procedía hasta antes de la llegada del General en retiro y ex comandante de la Guardia Nacional.
Indagatoria de la honorabilidad y honestidad de la organización solicitante, identificación de los asistentes, escrutinio previo de los discursos de quienes harán uso de la palabra, entre otras disposiciones que podrían estar justificadas pero que, a la vez, generan una mala imagen de la sede consular y de quien la representa.
Peor aún, cuando la asociación civil integrada por periodistas, locutores y comunicadores de habla hispana en la Unión Americana se ha caracterizado por ser respetuosa de la diplomacia mexicana e, incluso, ha manifestado públicamente su solidaridad con el gobierno azteca.
Al margen de la discrepancia de criterios entre el antes y el después, queda fuera de toda duda que la Secretaría de Relaciones Exteriores de México está consciente de la mirada “bajo lupa” del gobierno norteamericano ante la sospecha o confirmación que desde los consulados mexicanos en el país de las barras y las estrellas se hace política en contra de esa potencia mundial.
Criterios y circunstancias diametralmente opuestas entre la relación consulado-prensa durante la representación consular del licenciado FRANCISCO DE LA TORRE GALINDO, quien participó activamente durante una entrega de reconocimientos a periodistas de México y los Estados Unidos en la sede diplomática mexicana en esa ciudad texana, y la actitud propia de la formación militar ajena a la diplomacia que ejerce su sucesor y actual representante de la Secretaría de Relaciones Exteriores, general LUIS RODRÍGUEZ BUCIO.
El escabroso tema salió a relucir luego de la entrevista que realizó el dirigente de la Asociación Nacional de Periodistas, Locutores y Comunicadores de los Estados Unidos (ANPLC USA), GILBERTO CORTEZ, con el Cónsul General de México en la ciudad de Dallas, Texas.
El propósito era solicitarle su apoyo y presencia en un acto de carácter gremial para afianzar la relación de los trabajadores de la información de habla hispana con la oficina consular en la ciudad de Dallas, Texas, y ofrecer difusión de las actividades propias de esa representación diplomática.
Cabe señalar que la ANPLC USA-México se solidarizó mediante una misiva-en marzo pasado- con el gobierno federal y el Glorioso Ejército Mexicano, luego de la masacre de 25 elementos de la Guardia Nacional que fueron emboscados y asesinados durante el operativo policial-militar que se llevó a cabo en la comunidad de Tapalpa, Jalisco, en donde fue abatido quien fuera líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), NEMESIO OSEGUEDA CERVANTES.
En su momento, como lo establecen los cánones de la educación, cortesía y diplomacia, el general RODRÍGUEZ BUCIO agradeció públicamente el gesto solidario de la Asociación Nacional de Periodistas, Locutores y Comunicadores de los Estados Unidos y México (ANPLC USA-México).
Por otra parte, si bien es cierto que para ejercer la función consular no existe carrera única, también es cierto que mucho ayuda en la actividad diplomática conocimientos académicos de Relaciones Internacionales, Derecho, Ciencias Políticas y Ciencias Económicas.
Asimismo, entre otras características esenciales para una eficiente representación consular se requiere de personalidad, ser sociable, empático y con alto espíritu de servicio, toda vez que los cónsules son considerados como “el corazón de la comunidad”.
Generalmente, los representantes consulares son organizados, hospitalarios y excelentes mediadores que buscan mantener la armonía, aunque, eso sí, en ocasiones suelen ser muy sensibles a la crítica.
Un cónsul es un funcionario público oficial que un Estado envía a una ciudad extranjera para proteger y asistir a sus ciudadanos, así como para promover los intereses comerciales de su país. A diferencia de los embajadores que representan a su país ante el gobierno central, los cónsules se enfocan en la atención directa a las personas y los trámites administrativos.
Entre las funciones principales está la protección y asistencia a ciudadanos en casos de emergencia, desastres naturales o pérdida de documentos; renovación de pasaportes, visas o actas de nacimiento; certifican notarialmente diversos documentos y registran matrimonios y defunciones en el extranjero; fomentan el intercambio comercial y facilitan información a empresarios o turistas que deseen visitar su país.
Obviamente, requieren de los medios de comunicación para difundir sus actividades o programas a realizar.
En el caso que nos ocupa, tal parece que el general en retiro y cónsul de México en Dallas, Texas, LUIS RODRÍGUEZ BUCIO, no le entiende o es reacio a las relaciones públicas tan importantes y necesarias en la función oficial, sobre todo con los representantes de los medios de comunicación.
Lamentablemente, el general RODRÍGUEZ BUCIO no aprovecha la experiencia de la coordinadora de prensa, NATALIA GARDUÑO, y se concentra en la cadena de mando propia de la formación militar muy distinta, por supuesto, a la civil.
¿Cómo la ve?
DESDE EL BALCÓN:
I.-Para mala imagen de México y los mexicanos, el amiguismo, compadrazgo, “servicios prestados” o “pago por silencio” forman parte de la política tercermundista para la designación de funcionarios públicos.
En consecuencia, suele suceder que en repetidas ocasiones los designados no cumplen con los conocimientos y características para ejercer tal o cual función pública.
Pero, como dice el dicho y dice bien, “la culpa no la tiene el indio sino quien lo hace compadre”.
Ni hablar.
II.-El incidente ocurrido en el lobby del hotel sede en Dallas, Texas, en donde se alojó la selección nacional de Egipto previo a su encuentro programado en el Mundial de Fútbol de la FIFA, exhibe la prepotencia, abuso de autoridad y exagerado protocolo de seguridad de la policía de esa ciudad texana anfitriona.
El simple hecho de que un jugador de ese país africano accediera a tomarse una fotografía con un menor de edad aficionado, motivó la intervención de los uniformados y, al menos uno de ellos, llevó la mano a su arma de cargo.
Por fortuna, la cordura se impuso y el incidente no llegó a mayores, pero sí exhibió a la ciudad y país anfitrión ante los ojos del mundo. Aunque, eso sí, sobra decir que al gobierno del Tío Sam poco o nada le importa la opinión mundial.
Y hasta la próxima.








