Con un simbólico acto en Santa María Tomatlán, Iztapalapa, la colonia que vio nacer su vocación jurídica, Marisela Morales Ibáñez arrancó este domingo su campaña para integrarse a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).



Acompañada de familiares y vecinos, la candidata subrayó su compromiso con una justicia accesible, transparente y libre de corrupción.
De Iztapalapa a la Corte: Una trayectoria con raíces sociales
Morales Ibáñez recordó cómo las injusticias presenciadas en su comunidad marcaron su camino:
«Aquí, entre estas calles, entendí que la justicia no debe ser un privilegio. Mi lucha viene de abajo, de ver las carencias del sistema», afirmó frente a una plaza llena de simpatizantes.
Tres ejes centrales de su propuesta
- Combate a la corrupción judicial:
- Prometió «limpiar prácticas opacas» y agilizar procesos para evitar la impunidad.
- Justicia con perspectiva de género:
- Propone crear instituciones especializadas para atender casos de violencia contra mujeres.
- Defensa de abogados de oficio:
- Busca fortalecer este sistema para garantizar representación legal digna a quienes menos tienen.
Coordinación sin sometimiento
La aspirante a ministra enfatizó que trabajará por:
- Un Poder Judicial independiente pero colaborativo con otros poderes.
- Recuperar la confianza ciudadana mediante resoluciones transparentes.
- Implementar mecanismos que acerquen la justicia a zonas marginadas.
«Mi lealtad es con la Constitución»
Morales Ibáñez cerró su discurso con un llamado a votar por ella en la boleta morada (número 20):
«No vengo a servir a intereses, sino al pueblo. Juntos podemos construir una justicia que realmente proteja los derechos humanos».