Por: Redacción
Un rally de cuatro carreras en la séptima entrada definió la victoria 8-4 de Yucatán sobre el México en el Estadio Kukulcán.
Mérida.- Los Leones de Yucatán aseguraron la serie tras vencer 8-4 a los Diablos Rojos del México en un duelo decidido por la ofensiva oportuna. El encuentro, disputado en el Estadio Kukulcán, se mantuvo en un constante intercambio de dominio hasta que la novena local logró capitalizar sus oportunidades en el último tercio del juego para inclinar la balanza de forma definitiva.





El marcador se mantuvo ajustado tras una respuesta de la ofensiva capitalina que llegó a empatar el cotejo a cuatro anotaciones en la apertura del séptimo rollo. Sin embargo, al cierre de ese mismo capítulo, Yucatán desplegó un ataque de cuatro carreras que desarticuló el relevo visitante. Este movimiento estratégico permitió a los locales tomar una ventaja irreversible para asegurar su segundo triunfo consecutivo en la confrontación.
En el plano individual, Edwin Escobar se llevó la victoria en labor de relevo, mientras que Jimmy Yacabonis cargó con la derrota al permitir el rally decisivo. Por parte de los escarlatas, el abridor James Kaprielian trabajó cuatro entradas y dos tercios, permitiendo tres anotaciones. A pesar del cuadrangular de Carlos Pérez, el primero de su cuenta personal esta campaña, el esfuerzo no bastó para evitar la caída del México.
La serie ha destacado por la intensidad de ambos dugouts y la capacidad de respuesta inmediata ante la adversidad en la pizarra. Con este resultado, la organización yucateca ratifica su solidez colectiva y el manejo eficiente de sus piezas en momentos de alta presión. El triunfo no solo representa una estadística favorable, sino la consolidación de un esquema de juego que prioriza el aprovechamiento de los errores rivales.
El tercer y último encuentro de la serie está programado para este jueves 23 de abril a las 19:30 horas. Los Diablos buscarán evitar la barrida en territorio yucateco, mientras que la afición local espera que su equipo mantenga la inercia ganadora para cerrar el compromiso de forma invicta en el Parque Kukulcán.









