El anhelado descanso de dos días por semana está a punto de enfrentar su prueba definitiva en el Congreso. El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, anunció que la reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas en México podría llegar al Pleno de la Cámara de Diputados entre el 24 y 25 de febrero. Tras meses de expectativa y debate nacional, el legislador trazó la ruta crítica para que esta modificación al Artículo 123 sea una realidad, asegurando que el compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum con la clase trabajadora sigue firme y con paso acelerado.


A pesar de la urgencia social, Monreal fue claro: no habrá «fast track». El proceso se llevará a cabo con un rigor que busca dar certeza tanto a empleados como a empleadores. El camino inicia este lunes con una sesión conjunta de las comisiones de Puntos Constitucionales y de Trabajo, donde se reunirán con el secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños, para afinar los detalles técnicos del dictamen. Esta etapa es crucial, pues busca equilibrar la necesidad de descanso de millones de mexicanos con la viabilidad operativa de las empresas.
Uno de los pilares de esta transición será la escucha activa. El coordinador de Morena detalló que se abrirá un periodo de cinco días para recibir opiniones de sindicatos, especialistas y, muy especialmente, de organizaciones empresariales. Las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) han expresado su preocupación por los costos operativos; ante esto, la respuesta oficial es la gradualidad. El objetivo es que la reducción de horas sea escalonada, permitiendo que la economía nacional se adapte sin riesgos de inflación o despidos, cumpliendo la meta antes de que concluya el actual sexenio.
Pero la agenda en San Lázaro no se detiene ahí. Además de la reforma laboral, Monreal adelantó que el Ejecutivo Federal prepara un paquete de al menos 12 iniciativas adicionales enfocadas en temas prioritarios como migración y el sistema anticorrupción. Mientras tanto, la reforma electoral permanece en una fase de análisis profundo, sin una propuesta formal aún en la mesa. El cierre de febrero se perfila como uno de los periodos más intensos de la legislatura actual.
La discusión de finales de febrero no solo se trata de números en un contrato, sino de una transformación cultural que apuesta por la salud mental y el tiempo en familia. El «humo blanco» en la Cámara de Diputados parece estar más cerca que nunca, prometiendo un México donde la productividad ya no se mida por el cansancio, sino por la eficiencia y el bienestar integral de su gente.
Te puede interesar: ¡Súbele al sonido! Proponen el Día del Sonidero para honrar el alma de las calles – Impressiones mx










