Por: Gilberto Solorza
A partir de hoy abrió la exposición Manos de la Ciudad: Alebrijes y Artesanía Viva en la Ciudad de México. Permanecerá disponible hasta el 28 de enero. Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Turismo de la Ciudad de México, presidió el evento. La muestra reúne a más de 15 negocios completamente chilangos dedicados a la artesanía tradicional.






La exposición busca visibilizar y preservar las tradiciones artesanales en un entorno urbano complejo. El proyecto reivindica el origen capitalino del alebrije. También acerca al público a los creadores que mantienen viva esta expresión cultural. Además, impulsa el consumo local y refuerza la identidad cultural de la ciudad.
Durante la inauguración, Alejandra Frausto Guerrero habló sobre los retos que enfrenta la tradición en la capital. Señaló el impacto del crecimiento urbano y la presión comercial: «Aquí es donde es más difícil preservar una tradición».
El encuentro cuenta con la presencia de integrantes de la familia Linares, entre ellos David Linares. Ellos son descendientes directos de don Pedro Linares, creador del alebrije. Su participación conecta al público con la historia viva de esta artesanía. También permite conocer los procesos creativos y su valor simbólico.
La exposición también busca desmontar ideas erróneas muy extendidas. Una de ellas atribuye el origen del alebrije a Oaxaca. A través del testimonio de la familia Linares y de artesanos capitalinos, la muestra recupera la memoria histórica. El origen de esta figura se ubica en la colonia Merced Balbuena, en la Ciudad de México.
Manos de la Ciudad: Alebrijes y Artesanía Viva consolida un espacio de memoria e identidad cultural. La tradición dialoga con el presente urbano. Así, encuentra nuevas formas de mantenerse vigente en la capital.










