La niña está triste…
“Mi suerte necesita de tu suerte
Y tú me necesitas mucho más…” Lucho Gatica
MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN
La ingeniera presidenta practica la justicia selectiva. Y engaña con la verdad.
Blande la espada de Damocles y asegura: “nunca vamos a proteger a nadie si viola la ley, y menos si hay violación contra la mujer, si hay abuso, si hay violencia contra las mujeres”.
De ello sabe Víctor Rodríguez Padilla su amigazo excompañero en la Facultad de Ciencias en la UNAM, a quien nombró director general de Pemex, pero luego lo separó del cargo por incompetente; para guardar las apariencias lo puso al frente del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias.
Todo transitaba bien, incluso el pasado 1 de junio Rodríguez Padilla asumió el cargo en ceremonia doméstica, en los jardines del Instituto en el estado de Morelos. Pero…
Se reveló golpeador de su esposa quien lo denunció y exhibió en redes; entonces, su amiga, la ingeniera presidenta, lo declaró indefendible y se fue a chirona. Seguirá en libertad el proceso incoado en su contra. Y…
En el otro extremo está la señora gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Olmeda, pillada en un singular traición a la patria con un procedimiento para evitar responder ante la justicia de Estados Unidos, mediante la negociación con agentes del FBI.
En 2022, cuando Jaime Bonilla iba a denunciar públicamente a Marina, el entonces licenciado presidente Andrés Manuel López Obrador le pidió no lo hiciera, pero lo hizo. Desde entonces corrió el manto protector a la gobernadora.
A doña Marina y a su marido Carlos Torres les quitaron la visa de Estados Unidos, bajo sospecha de andar en asuntos vinculados al crimen organizado. Y, para demostrar que es honesta: ¡se divorció!
Pero, ahí tiene usted que la grabación de la plática de doña Marina con quienes se presume agentes del FBI se volvió viral.
¡Ajajá! Ahí tienen, señoras y señores que la ingeniera presidenta aplicó en este caso la máxima dizque juarista de “a los amigos justicia y gracia y, a los enemigos, justicia a secas”, de suerte que a la gobernadora le tocó justicia y gracia.
Pero, mire usted, su caso es más grave, muchísimo, más que el de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos –para nada amiga de la ingeniera Sheinbaum– pese a que Batman García Harfuch diga que de lo dicho por doña Marina no se infiere la comisión de delito alguno. ¡Recáspita!
Y qué le parece que más pronto que rápido la gobernadora, quien no negó nada y se declaró incapaz de traicionar a la patria a cambio de salvar el pellejo, encontró al autor responsable de lo que, ¡fíjese usted!, tiene aquella chabacana y comodina denuncia de ser víctima de un “compló”.
Sí, igualito como acusaba Andrés Manuel López Obrador, el Santo Niño de Tepetitán. Y, ahora resulta. “Hoy queda claro para todos que fue una trampa”, acusa Marina del Pilar Ávila Olmeda y se asume víctima de complot ideado por su archienemigo, su antecesor en el cargo, Jaime Bonilla. ¡Hágame usted el cabrón favor!
“Jaime Bonilla me ofreció reunirme con personas de Estados Unidos para platicar con el tema relacionado con mi visa, confié de buena fe en mi antecesor. Y tuve esa reunión de la cual se han difundido ciertos fragmentos. Hoy queda claro para todos que fue una trampa”, declaró, a punto de la lágrima, en conferencia de prensa, la gobernadora.
Y para que todo México se entere, se enredó en el lábaro patrio, entornó la mirada y, desde el proscenio declaró:
“¡Jamás he traicionado ni traicionaría a nuestra patria! Nunca he entregado ni entregaría información que comprometa la seguridad nacional, la soberanía de nuestro país o la integridad de nuestras instituciones, inclusive como gobernadora no tengo acceso a información de seguridad nacional”.
¡Ah!, por cierto, el Consejo de Seguridad Nacional no existe, de acuerdo con Víctor Antonio Hernández Ojeda ex asesor de la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad integrante del mismo que entregó en 2018 y que Andrés Manuel López Obrador cerró porque, dijo, era fifí y, a ellos, su gobierno les importaba la seguridad pública y lo cerró.
Le refiero este episodio porque la ingeniera presidenta declaró –entre el desmadre por la identidad de Alejandro Ojeda Avila, “El Jando”, el piloto de Los Chapitos– que ese era un asunto que atendería el Consejo de Seguridad Nacional. ¿Desinformada?
Bueno, al punto. A Marina del Pilar, le respondió el ex gobernador y ex senador Jaime Bonilla, a quien acusa de trampa urdida en su contra y haber difundido el audio de la grabación de su plática-negociación con los presuntos agentes del FBI
“La palabra (complot) está muy quemada”, refirió Bonilla en respuesta a la gober entrevista con Juan Pablo Pérez Díaz en su noticiario nocturno de ayer miércoles.
“La señora está en una crisis enorme. Marina gobierna con el hígado, no con el corazón”, sostuvo el exgobernador, ls acusó de perseguir a su gente, pero, eso es lo de menos, porque reiteró: “Marina vendió el estado al crimen organizado. Todo lo que huele a Marina del Pilar en Baja California huele mal”.
Recordó que, desde la tribuna del Senado de la República, “yo la señalé que se había coludido con el crimen organizado porque teníamos las pruebas”.
De una demanda contra la gobernadora, Bonilla jugueteó: “Las Cocacolas se toman frías, vamos a esperar a que ésta señora ya esté más de salida y sabremos lo que vamos a hacer (…) y lo vamos a hacer no solo en México, también en Estados Unidos”.
¡Sopas, perico! El empresario se asumió como el villano favorito. “Y de todo me echan la culpa”, pero insistió:
“En 2022 desde la tribuna del Senado de la República, yo la señalé a ella como una persona que se había coludido con el crimen organizado, no probablemente, hermano –le dijo a Pérez Díaz–, lo señalé porque teníamos las pruebas, habían detenido a cuatro personas, empleados del estado, dos de la Fiscalía y dos de la policía, detenidos ellos cruzando droga.
“Y se lo dije al presidente (Andrés Manuel López Obrador”: el estado se convirtió en un cartel, ahí están mis declaraciones (…) él me pidió que no hiciera esa denuncia y le dije que sí la iba a hacer, que me dispensara, pero yo quería mucho a mi estado y primero era mi estado”.
Por supuesto, Bonilla negó haber recomendado a doña gobernadora reunirse con agentes del FBI. El sustento: son enemigos personales.
En ese tenor, porfis, no se ría. Pese a la acusación de Bonilla y la investigación de las autoridades gringas que la tienen en la mira, la gobernadora Marina del Pilar tiene la protección presidencial y hasta de Batman García Harfuch.
La colega Judith Sánchez Reyes preguntó a la Princesa Caramelo si la Fiscalía General de la República o el Gobierno Federal abrirán una investigación respecto de la grabación en la que doña Marina ofrece información de lo que se trata en la mesa de seguridad.
García Harfuch defendió a la gobernadora y sostuvo que “(…) en los audios que se hicieron públicos el día de ayer no se infiere que se vaya a dar información confidencial”.
–Presidenta, ¿cómo califica usted este tipo de audios?
—Ella ya dio su explicación, ella dio una explicación. No se sabe realmente ni siquiera con quién está hablando, no hay una… Lo que hay es una llamada telefónica que dio a conocer un periodista. No se sabe ni siquiera bien con quién está hablando y ella ya dio su información –respondió la ingeniera presidenta.¿Qué le parece?
A la amiga, justicia y gracia, a la enemiga, justicia a secas y que se joda. Sí, es una presidenta bien justiciera. Y chingose el amigo y admirado condiscípulo que saboreó las mieles de dirigir Pemex, pero por golpear a su mujer se lo cargó la tía de las muchachas. Finísimos políticos y políticas las de la 4T, Drakko. ¿A poco no? Digo.
[email protected] www.entresemana.mx @sanchezlimon1








