Por: Gilberto Solorza
Estados Unidos declaró al Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera el 23 de noviembre de 2025. Esta decisión apareció en el Registro Federal y se apoyó en evidencias que relacionan al grupo con narcotráfico internacional, apoyo material a organizaciones criminales y acciones que, según Washington, desestabilizan la región. Investigaciones previas señalaron a altos mandos militares y a funcionarios del gobierno venezolano como parte central de esta red criminal.


Con esta designación, el gobierno estadounidense obtuvo herramientas legales para perseguir a los integrantes del cártel, congelar activos, ampliar sanciones y justificar acciones de inteligencia o militares. La medida elevó la tensión con el régimen venezolano y abrió un capítulo más severo en la disputa bilateral.
¿Qué es el Cártel de los Soles y cómo opera?
El Cártel de los Soles surgió como una estructura criminal integrada por altos mandos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana desde la década de 1990. Su base operó en infraestructura estatal —aeropuertos, puertos y zonas fronterizas— y facilitó el tráfico de cocaína hacia el Caribe, Estados Unidos, Europa, África y Medio Oriente. Con el tiempo diversificó actividades hacia el contrabando de combustible, la minería ilegal y el tráfico de oro, coltán y otros minerales.
El nombre provino de los “soles”, la insignia de los generales de división de la Guardia Nacional. Investigadores identificaron a varios de ellos en operaciones de narcotráfico desde finales de los años 80 y principios de los 90. El origen formal se remonta a 1993, cuando las autoridades abrieron investigaciones contra los generales Ramón Guillén Dávila y Orlando Hernández Villegas. En ese periodo el cártel no funcionó como una organización unificada; operó como grupos dispersos de militares corruptos que aprovecharon la debilidad estatal y la actividad guerrillera en la frontera para mover cocaína hacia el Caribe.
Durante el gobierno de Hugo Chávez, la ruptura con la DEA en 1999 y la militarización del Estado redujeron la presión contra oficiales vinculados al narcotráfico. Esa situación permitió que el cártel ampliara rutas aéreas y marítimas. La crisis económica posterior y el control militar sobre aduanas, puertos y fronteras fortalecieron aún más la red, que consolidó un modelo híbrido con poder político, territorial y criminal.
El Cártel de los Soles mantiene alianzas con el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa. Esa colaboración extendió su influencia a Centroamérica, Europa, África y Medio Oriente. Su estructura no opera con un mando único; funciona como una red incrustada dentro del Estado venezolano.
La decisión de EE.UU.: razones, evidencias y consecuencias
La medida apuntó a quiénes integran y dirigen esta red —altos mandos de la Fuerza Armada venezolana y funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro—, qué actividades desarrollan, cuándo expandieron sus operaciones, dónde consolidaron presencia y por qué el gobierno estadounidense los considera una amenaza terrorista que exige una respuesta amplia.
Estados Unidos presentó varias pruebas para justificar la designación. Funcionarios de seguridad vincularon al cártel con el tráfico masivo de cocaína, el apoyo a grupos criminales como el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa, y el uso de infraestructura estatal para mover cargamentos ilegales. Documentos del Departamento del Tesoro describieron cómo oficiales utilizaron aeropuertos y puertos controlados por la Guardia Nacional para operaciones ilícitas.
La Fiscalía peruana también declaró al Cártel de los Soles como organización terrorista en 2025 y reforzó la posición de Washington sobre su impacto en la región.
La nueva clasificación permitió que Estados Unidos ampliara sanciones, congelara activos, presionara sectores económicos vinculados al régimen venezolano y aumentara operaciones de inteligencia. Analistas advirtieron que esta postura incrementó tensiones diplomáticas, profundizó la crisis interna de Venezuela y abrió espacio para acciones intervencionistas en América Latina.
En este contexto, el presidente Donald Trump acusó al Cártel de los Soles de operar en el Caribe y el Pacífico con lanchas rápidas que transportan drogas. Presentó estas acusaciones como justificación para bombardeos y operativos navales en aguas internacionales bajo la narrativa del “narcoterrorismo”.










