Por: Redacción
En un duelo de alto voltaje que se definió en entradas extras, Lisa Hop impulsó las carreras del triunfo y se adjudicó la victoria desde la loma para que «Las Gloriosas» se lleven el primero de la serie.
LEÓN, Guanajuato. En una exhibición de temple y bateo oportuno, El Águila de Veracruz se impuso 5-4 a las Bravas de León en el arranque de la serie en el Estadio Domingo Santana. El encuentro, que mantuvo a la afición al filo de la butaca, tuvo como protagonista absoluta a la estadounidense Lisa Hop, quien no solo cumplió con una sólida labor de relevo, sino que conectó el imparable definitivo en la octava entrada para sentenciar el triunfo veracruzano. Con este resultado, «Las Gloriosas» confirman su estatus de contendientes en una liga que no perdona errores.


El madero de la italiana Érika Piancastelli fue el primero en castigar los lanzamientos de Rachel García. En el cuarto episodio, con un hombre en base, Piancastelli detonó un cuadrangular salvaje por todo el jardín central, adelantando a las jarochas 2-0. Sin embargo, la ventaja fue efímera; las Bravas respondieron en la sexta baja, aprovechando el descontrol del pitcheo jarocho para empatar el juego mediante un infield hit de García y una base por bolas con casa llena que permitió a Cassandra Valdez anotar «de caballito».
La tensión escaló en el octavo capítulo, ya en entradas extra. Nuevamente Piancastelli apareció para remolcar a Majo Valenzuela y romper el empate. Pero el golpe de gracia lo dio Lisa Hop; con la casa llena y la presión al máximo, Hop conectó una línea sólida al central que mandó a Stormy Kotzelnick a la registradora, ampliando la ventaja que a la postre sería inalcanzable. A pesar de un intento de rebelión de León en la parte baja del mismo episodio, donde se acercaron peligrosamente en la pizarra, la defensiva de El Águila se fajo para conseguir el out 24.
Desde el círculo de los disparos, Lisa Hop se anotó el triunfo tras trabajar dos entradas y dos tercios. Pese a otorgar seis pasaportes, su capacidad para ponchar a cuatro bateadoras en momentos críticos fue la clave para apagar el fuego de las locales. Rachel García, por su parte, cargó con la responsabilidad de las carreras permitidas en un duelo donde el relevo de las Bravas no pudo contener el asedio veracruzano.
Finalmente, el equipo dirigido por la organización veracruzana se prepara para cerrar la serie con la moral por las nubes. Este triunfo no solo suma en la estadística, sino en el factor anímico, demostrando que El Águila sabe sufrir y ganar fuera de casa. La afición jarocha espera que la inercia ganadora continúe, consolidando el proyecto de softball profesional en el puerto con resultados tangibles en el diamante.









