Cruz Azul jugará en Puebla para el Clausura 2026


Por: Fernando Dávila

Cruz Azul jugará en Puebla para el Clausura 2026, una decisión que confirma el prolongado nomadismo institucional del club y que dejará a la capital sin partidos de La Máquina tras más de cinco décadas de presencia continua en la Liga MX.

La Liga BBVA MX informó que el equipo cementero disputará el torneo en el Estadio Cuauhtémoc, luego de que la directiva solicitó un nuevo cambio de sede y presentó la documentación necesaria para avalar la mudanza fuera de la Ciudad de México.

Aval reglamentario para el cambio de sede

Según el comunicado oficial, la liga aprobó la solicitud con base en el Artículo 40 del Reglamento de Competencia. Cruz Azul acreditó los cinco requisitos exigidos: justificó la causa, obtuvo el aval del club rival, contó con el consentimiento de los otros inquilinos del inmueble, presentó el permiso del propietario del estadio y garantizó que no existirán conflictos de horarios con el Club Puebla.

El trasfondo del conflicto con la UNAM

Más allá del marco legal, la decisión tiene origen en el desacuerdo entre la directiva cementera y el Patronato de la UNAM. Reportes recientes indican que Cruz Azul buscó rentar el Estadio Olímpico Universitario para el Clausura 2026, pero la universidad rechazó la solicitud por la saturación de partidos del club local, Pumas.

La molestia del equipo no se centró en la carga deportiva, sino en el retraso de casi tres meses para recibir una respuesta formal sobre un acuerdo que ya se encontraba avanzado entre ambas partes.

Ocho años sin casa fija

Este nuevo traslado refuerza una narrativa que persigue al club desde hace casi una década. Desde su salida definitiva del antiguo Estadio Azul, Cruz Azul ha alternado entre el ahora Estadio Banorte, el Estadio Ciudad de los Deportes y Ciudad Universitaria sin consolidar una sede estable.

Ese recorrido ha convertido al equipo en un inquilino permanente del futbol mexicano, con un arraigo territorial cada vez más diluido y una identidad local fragmentada.

Un estadio familiar para Larcamón

El Estadio Cuauhtémoc, sin embargo, representa un entorno conocido para el actual director técnico, Nicolás Larcamón. El estratega argentino consolidó buena parte de su carrera en Puebla, donde desarrolló su estilo y obtuvo resultados que hoy respaldan su proyecto.

Larcamón conoce las condiciones del inmueble, el comportamiento del césped y la influencia del clima, factores que buscará explotar desde las primeras jornadas del torneo.

Desgaste operativo y reto para la afición

La sede poblana también enfrentará una exigencia logística considerable. El Cuauhtémoc albergará los partidos como local de Puebla y de Cruz Azul, con una proyección cercana a veinte encuentros oficiales en un solo semestre, lo que pondrá a prueba el mantenimiento del terreno de juego.

El debut ante Atlas, programado para un miércoles a las 17:00 horas, añade un reto adicional para la asistencia en las gradas.

Para la afición capitalina, que Cruz Azul juegue en Puebla para el Clausura 2026 implica recorridos de más de cien kilómetros por partido. El costo económico y de tiempo amenaza con debilitar el vínculo con una base joven que creció viendo al club en la Ciudad de México.

Una deuda pendiente

La mudanza vuelve a exhibir la falta de un proyecto sólido de estadio propio. Mientras otras instituciones consolidan su infraestructura, Cruz Azul sigue pagando el costo deportivo y simbólico de la indefinición administrativa.

El Clausura 2026 será una prueba para la resiliencia del plantel y la lealtad de su afición, mientras el Estadio Banorte continúa en remodelación rumbo al Mundial de 2026. Por ahora, La Máquina deberá aprender a competir lejos de su origen y bajo el cielo poblano.

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