Broncos vs Patriots: la final de la AFC que volvió tras 22 años


Por: Fernando Dávila

La final de la Conferencia Americana entre Denver y Nueva Inglaterra reabrió un capítulo que parecía archivado.

En un duelo marcado por el clima extremo y la resistencia física, los Patriots se impusieron 17-10 en un escenario inusual que no se repetía desde hace más de dos décadas. Lo ocurrido confirmó que Broncos vs Patriots: la final de la AFC que volvió tras 22 años fue mucho más que un partido; fue una rareza histórica.

Una final congelada que reactivó la memoria de la AFC

El Empower Field se convirtió en una congeladora. Con temperaturas bajo cero y un marcador austero, la noche en Denver rindió tributo a la supervivencia. Los Patriots de Mike Vrabel sostuvieron el pulso en condiciones similares a las de la temporada 2003 ante los Colts, considerada en su momento la final de la AFC más fría, con registros cercanos a los -15 °C.

Drake Maye y el entendimiento del clima extremo

Veintidós años después, Drake Maye entendió que el cielo estaba cerrado. Estudios sobre la influencia del clima en la NFL señalan que, en partidos con nieve extrema, el promedio de puntos cae entre 25 y 30 por ciento. La media habitual en una final de conferencia ronda los 45 puntos, una cifra inalcanzable en esta Broncos vs Patriots: la final de la AFC que volvió tras 22 años.

La comparación con el duelo entre Rams y Seahawks resulta inevitable. Aunque también se jugó con bajas temperaturas, aquel encuentro terminó 31-27. Cuando el termómetro baja de los 10 °F, la eficiencia de pase disminuye cerca del 15 %, un factor que terminó por inclinar el guion en Denver.

Defensa, nieve y un boleto al Super Bowl

Maye lo asumió con rapidez. Ante la imposibilidad de establecer el juego aéreo por ráfagas de viento de hasta 55 millas por hora, condujo a su equipo por tierra. Sumó 68 yardas terrestres, incluido el acarreo que movió las cadenas y aseguró el pase al Super Bowl.

Detrás de él, la defensiva de Mike Vrabel levantó un muro. Christian González y compañía neutralizaron cualquier intento de Jarrett Stidham, quien nunca encontró claridad entre las cortinas de nieve que cayeron sin tregua.

Con el campo completamente blanco, las transmisiones recurrieron a gráficos digitales para marcar las yardas ante la falta de visibilidad. Esta final de la AFC registró un punto crítico de -12 °C y una sensación térmica de -21 °C, cifras que la colocan entre las más frías de la era moderna.

El récord absoluto, sin embargo, sigue perteneciendo al Freezer Bowl de 1982 entre Bengals y Chargers, cuando la temperatura descendió hasta los -23 °C y la sensación térmica alcanzó los -51 °C.

Lo vivido en Denver quedó en la memoria colectiva, no por un marcador anacrónico de 17-10 —uno de los más bajos en una final de la AFC en décadas—, sino por la imagen de 76 mil aficionados cubiertos por la tormenta invernal Fren. El fenómeno afectó a 14 estados y fue catalogado por meteorólogos como un evento que ocurre una vez cada diez años.

Los Patriots regresan al gran domingo tras siete años de ausencia. En una NFL dominada por el ataque aéreo, demostraron que, a veces, el camino al éxito se abre a través del hielo. Ahora, Nueva Inglaterra espera en Santa Clara a los Seahawks de Seattle para una revancha que promete intensidad total.

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