PALACIO
Por Mario Díaz
- Ex secretario de Seguridad de Rocha Moya podría ser testigo protegido
- Dejar penal de máxima seguridad sería indicio de negociación con USA
- Información revelada sería contra sus superiores y no de sus subalternos
H. Matamoros, Tamaulipas.- Acéptese o no, lo cierto es que, con justificada razón, existe nerviosismo e incertidumbre entre quienes integran el primer círculo del actual poder político en el país, derivado del cambio de estatus de custodia del general GERARDO MÉRIDA SÁNCHEZ.
En efecto, abandonar el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, aunque bajo custodia federal que pudiera ser un centro penitenciario no de alta seguridad, es un indicio claro que el ex secretario de Seguridad Pública en el estado de Sinaloa llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
Lo preocupante para los puntales del gobierno de la Cuarta Transformación no es lo que el militar retirado haya informado acerca de sus subalternos en la milicia o en la policía estatal sinaloense, sino la aportación informativa de sus superiores en la Secretaría de la Defensa Nacional y en el Gobierno del estado de Sinaloa.
Obviamente, el primer impacto derivado del registro del Buró Federal de Prisiones lo acusan el mandatario estatal con licencia, RUBÉN ROCHA MOYA, el senador ENRIQUE INZUNZA, y seis funcionarios morenistas más, tomando en cuenta la entrega voluntaria a la autoridad norteamericana del general GERARDO MÉRIDA SÁNCHEZ y el ex secretario de Finanzas en el gobierno de Sinaloa, ENRIQUE DÍAZ.
La justicia estadounidense sostiene que el ex secretario de Seguridad Pública en el estado de Sinaloa entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024, recibió más de 100 mil dólares mensuales del grupo delictivo identificado como Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa, a cambio de información anticipada sobre redadas de las fuerzas de seguridad contra laboratorios procesadores de drogas sintéticas.
Asimismo, la información recabada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos precisa que el general GERARDO MÉRIDA SÁNCHEZ, aprovechando su cargo de titular de la Policía Estatal alertó en al menos diez ocasiones de acciones orientadas a desmantelar centros procesadores de droga en la serranía sinaloense.
Como es del dominio público, MÉRIDA SÁNCHEZ se entregó el 11 de mayo del año en curso a la justicia del vecino país en un puerto de entrada en Nogales, Arizona, con el propósito de convertirse en testigo protegido en espera de atenuar los cargos y la severidad de la condena.
Por obvias razones, se da por descontado que antes de tomar esa delicada decisión negoció su entrega voluntaria, luego de conocer el listado que la justicia de la Unión Americana envió al gobierno mexicano solicitando la detención urgente con fines de extradición de 10 ciudadanos a quienes la fiscalía les fincó cargos relacionados con distintos delitos.
Hipotéticamente, tras su cambio de estatus de custodia y abandonar el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, el ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa habría proporcionado información de calidad y datos contundentes para ser usados en la causa penal que enfrentan los integrantes de la facción Los Chapitos del Cártel de Sinaloa y el ex mandatario estatal con licencia RUBÉN ROCHA MOYA.
El General de División en retiro del Ejército Mexicano, GERARDO MÉRIDA SÁNCHEZ, posee información y amplia experiencia tras varias décadas de servicio en la Secretaría de la Defensa Nacional principalmente en áreas relacionadas con servicios de inteligencia, logística y operaciones militares.
MÉRIDA SÁNCHEZ es Licenciado en Derecho y Administración Militar y tiene una Maestría en Seguridad y Defensa Nacional otorgada por el Colegio de Defensa Nacional, por lo que se le considera como una persona inteligente y de amplia capacidad académica.
Entre otros cargos dependientes de la SEDENA, el militar de alto rango en retiro fue comandante de la 25 Zona Militar en el estado de Puebla, comandante de la 21 Zona Militar en Morelia, Michoacán, Titular del Mando Especial “Mante” en Tamaulipas, director de la Escuela Militar de Inteligencia y Agregado militar y aéreo de México en la república de Chile.
Por lo tanto, una vez que se hace más evidente la negociación del militar mexicano con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, resulta comprensible que el nerviosismo e incertidumbre invade a los políticos y funcionarios morenistas acusados de presuntos delitos en ese país a quienes el gobierno de la Cuarta Transformación se niega a entregar bajo el argumento de “falta de pruebas”.
¿Cómo la ve?
DESDE EL BALCÓN:
I.-Cada día se le complica más la gobernabilidad a la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO derivado de la imposibilidad de proteger a familiares y políticos consentidos del ex presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, por un lado, y, por el otro, defender la soberanía y mantener la necesaria buena relación con el país de las barras y las estrellas.
Ni hablar.
Y hasta la próxima.








