La tlayudiza Oaxaca conquista el Tianguis 2026

La Tlayudiza en el Tianguis Turístico 2026, Secretaría de Turismo de Oaxaca

La secretaria de Turismo de Oaxaca, Saymi Pineda Velasco sacó el comal, llamó al grupo musical y puso a bailar a medio sector turístico mexicano. Fue, sin duda, la mejor jugada de la semana.

Por Angélica Armenta — Periodista especializada en turismo y política

Acapulco, Gro. 01 de mayo de 2026.— Había llegado la noche al Tianguis Turístico y la mayoría de los stands ya olían a cansancio y café frío. Entonces alguien encendió la alegría.

Lo que el gobierno de Oaxaca había preparado para esa noche no era una rueda de prensa ni una presentación con diapositivas. Era otra cosa, eran tlayudas recién salidas del comal, mezcalinas de pequeños productores que no se consiguen en ninguna tienda de aeropuerto, un grupo musical que sabía exactamente en qué momento subir el volumen, y bailes típicos que terminaron arrastrando a la pista a operadores turísticos que esa mañana habían estado negociando tarifas desde las computadoras.

A eso le llamaron La Tlayudiza. Y quien la organizó, Saymi Pineda Velasco, secretaria de Turismo de Oaxaca, no se quedó saludando desde la entrada. Estuvo en la mesa, en la pista, con la gente. Brindó, convivió, y dejó claro —sin necesidad de decirlo— que la mejor forma de vender un destino es hacer que quien lo visita no quiera irse.

Comal, mezcal y son

La velada reunió a prestadores de servicios turísticos, periodistas y representantes del sector con autoridades municipales que llegaron no en función de protocolo sino de anfitriones. Estuvieron ahí, en ese espacio donde el negocio turístico y la identidad cultural se mezclaron con la misma naturalidad con que el mezcal entra despacio y se queda.

La tlayuda es el platillo de los mercados de Oaxaca, de las madrugadas en San Antonio de la Cal, de las familias que comen en manteles de hule. No es comida de hotel. Por eso ha funcionado tan bien en el Tianguis, porque todos la esperaban ahí. Grande, crujiente, generosa, llegó a la mesa con asiento, tasajo y quesillo, y desarmó cualquier intención de seguir hablando de negocios.

Cuando el grupo musical cambió el modo de la noche

Cuando arrancaron los primeros compases del grupo musical, la noche cambió de modo. Los bailes típicos oaxaqueños —esos que se aprenden desde niño y se llevan en el cuerpo toda la vida— contagiaron a una sala que pocas horas antes discutía márgenes y comisiones. Eso no se logra con una buena agencia de relaciones públicas. Se logra con cultura genuina bien presentada.

«La gastronomía de Oaxaca no es un detalle del turismo. Es la razón del viaje. Queríamos que quien estuviera aquí esta noche se fuera con Oaxaca en el cuerpo, no en un folleto.»

Saymi Pineda Velasco, secretaria de Turismo del Estado de Oaxaca

La estrategia detrás del comal

Vale la pena detenerse en lo que Oaxaca está haciendo y que no siempre se nombra con claridad, está construyendo una propuesta turística donde la gastronomía no ilustra el destino, lo es. El mezcal, la tlayuda, el tapete, el mole negro y la música no son amenidades de hotel. Son la razón del viaje. La Tlayudiza fue, en ese sentido, una declaración de estrategia turística más efectiva que cualquier presentación ante inversionistas.

La Tlayudiza opera como marca que articula mezcales de pequeños productores, artesanías de comunidades indígenas y la cocina oaxaqueña —reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad— en una sola oferta turística de alto valor experiencial.

La Tlayudiza logró que operadores y prensa especializada vivieran Oaxaca antes de llegar a Oaxaca.

El deseo, bien sembrado, se convierte en boleto de avión

Al final de la noche, con el último mezcal servido y el grupo musical guardando los instrumentos, quedaba en el ambiente algo difícil de fabricar: la sensación de haber estado en Oaxaca sin moverse del puerto de Acapulco. Eso, en el negocio del turismo, se llama deseo. Y el deseo, bien sembrado, se convierte en boleto de avión.

También lee: Reconocen al Museo Juan Gabriel como el mejor producto turístico cultural de México

Preguntas frecuentes sobre La Tlayudiza

¿Qué es La Tlayudiza?

La Tlayudiza es la activación gastronómica oficial del Estado de Oaxaca en el Tianguis Turístico de México 2026. Fue una velada nocturna que reunió degustación de tlayuda, mezcalinas artesanales, música en vivo y bailes típicos oaxaqueños, organizada por la Secretaría de Turismo de Oaxaca.

¿Quién organizó La Tlayudiza en el Tianguis Turístico 2026?

La Secretaría de Turismo del Estado de Oaxaca, encabezada por Saymi Pineda Velasco. En el evento también participaron el presidente municipal de Villa de Tututepec, Eder Muñoz Peña, y el presidente municipal de Teotitlán del Valle.

¿Cuándo y dónde se realizó La Tlayudiza?

Durante el Tianguis Turístico de México 2026, celebrado en la Ciudad de México en mayo de 2026. El evento se realizó en horario nocturno como experiencia inmersiva de promoción del destino Oaxaca.

¿Por qué es relevante La Tlayudiza para el turismo de Oaxaca?

Porque posiciona la gastronomía oaxaqueña —tlayuda, mezcal, bailes típicos, artesanías— como el eje central de la oferta turística del estado, no como un complemento del viaje sino como la razón principal para visitar Oaxaca. Es parte de la estrategia de marca turística integral del gobierno estatal.

¿Qué es la tlayuda oaxaqueña?

La tlayuda es una tortilla grande y crujiente, característica de los mercados y cocinas callejeras de Oaxaca. Se prepara sobre comal con asiento (manteca de cerdo), frijoles negros, quesillo y carnes como tasajo o chorizo. Es uno de los platillos más representativos de la gastronomía oaxaqueña, típica de municipios como San Antonio de la Cal.

Redaccion

Medio digital independiente enfocado en información verificable, cobertura institucional y análisis de temas públicos de interés para la ciudadanía.

Noticias relacionadas

MÁS NOTICIAS