Pulso

Eduardo Meraz

Debilidades

Por: Eduardo Meraz

Ciudad de México.- Aun cuando para muchos actores políticos les encanta disfrutar de la dicha inicua de perder el tiempo y, también, de ser necesario, desatarse a tiempo, lo cierto son las debilidades mostradas por el oficialismo en días recientes, en particular durante la aprobación de la supuesta reforma electoral.

Hay momentos en que las fisuras internas se vuelven imposibles de ocultar, y lo que se presenta como triunfo legislativo revela, en realidad, las debilidades de quienes gobiernan. La reciente aprobación de la llamada reforma electoral es uno de esos episodios: un espejo devolviendo la imagen de un oficialismo dividido, tensionado y cada vez más distante de la cohesión que presume.

La iniciativa, atribuida a la presidenta Claudia Sheinbaum y redactada por el veterano “Pablo” Gómez, fue operada en el Congreso por Ricardo Monreal e Ignacio Mier. Pero más allá de los nombres, lo que quedó expuesto fue la dificultad de conciliar las intransigencias de Palacio Nacional con las resistencias de los propios morenistas y sus aliados del PT y el Verde.

El “tour de forcé”, con el viejo estilo de no moverle ni una coma- y las fuertes resistencias de morenistas y de los partidos del Trabajo y Verde Ecologista, demostraron la distancia entre la titular del ejecutivo, la dirigencia del partido en el poder, así como con los coordinadores legislativos.

El viejo estilo de “no moverle ni una coma”, chocó con la realidad de un partido que, aunque en el poder, ya no se mueve como un bloque monolítico. La distancia entre la titular del Ejecutivo, la dirigencia partidista y los coordinadores legislativos se hizo evidente, como una grieta que amenaza con convertirse en fractura.Tales fisuras se han ido agrandando y parece se convertirán en una profunda división conforme se acerque la fecha para la designación de candidatos a los cargos de elección popular a jugarse en 2027, sobre todo en los niveles de mayor contacto con la ciudadanía: congresos locales y presidencias municipales.

La reducción de puestos y presupuestos en estos renglones, previstos en el Plan B, en realidad no están combatiendo privilegios, sino la búsqueda de sobrerrepresentación, mayorías ficticias en congresos estatales e integración de ayuntamientos, a imagen y semejanza de lo aprobado a nivel federal por el INE y el Tribunal Electoral; o en su defecto, viralizar el método “augustiniano” del chantaje.

Sin embargo, las heridas y rencores entre morenistas empiezan a salir a flote, después de permanecer ocultos, quizá alentados por el “patriarca palenquero”, quien no estaría conforme con su bien ganada permanencia en “La Chingada”, su finca, rodeado de gallinas y pavo reales y con la cínica sonrisa de siempre.

Lo cierto son las distintas manifestaciones de aspirantes a candidatos a gubernaturas, señaladamente para Guerrero y Zacatecas en donde quiere hacer valer el orgullo del nepotismo de los apellidos Monreal y Salgado, por encima de las normas partidistas.Y cuando la disciplina interna no basta, la amenaza es clara: acudir a las siglas de los partidos aliados, como si la lealtad fuese una moneda de cambio.

La paradoja es que el oficialismo, en su afán de consolidar poder, parece estar sembrando las semillas de su propia fragmentación. La reforma electoral, presentada como un paso hacia la austeridad y la eficiencia, se revela como un campo de batalla donde se cruzan intereses personales, cálculos de facción y la tentación de perpetuar privilegios bajo nuevas formas.

El discurso de unidad se resquebraja frente a la realidad de un movimiento que, más que homogéneo, se muestra como un mosaico de ambiciones en pugna.

La política mexicana tiene memoria corta, pero no olvida las traiciones. En los próximos meses, veremos si las heridas abiertas logran cicatrizar o si, por el contrario, se convierten en gritas irreparables. Lo cierto es que el oficialismo enfrenta un dilema: seguir aferrado a la imposición desde arriba, con la esperanza de que la disciplina partidista contenga las diferencias, o aceptar que la pluralidad interna exige negociación, diálogo y concesiones.

Las debilidades, lo mismo en Palacio Nacional, que en el Congreso y las oficinas partidistas son resultado de las divisiones internas, los nepotismos disfrazados de orgullo familiar y las estrategias de sobrerrepresentación; y en política, las fragilidades no se perdonan: se aprovechan.

Las grietas del presente ya anuncian que el camino hacia 2027 será menos terso de lo que el discurso oficial pretende.

He dicho.

EFECTO DOMINÓ

De acuerdo con información extraoficial, durante los gobiernos cuatroteístas el número de desaparecidos totalizó 70 mil personas; 52 mil durante la administración lópezobradorista y 17 mil en lo que va de Claudia Sheinbaum.En otras palabras, de octubre de 2024 a la fecha, cada mes, desaparecen cerca de mil personas; ¡vaya récord!

Redaccion

Medio digital independiente enfocado en información verificable, cobertura institucional y análisis de temas públicos de interés para la ciudadanía.

Empieza tu día bien informado con las noticias más relevantes.

AA

MÁS NOTICIAS