Por: Redacción
Con el despliegue de fuerzas municipales y federales, los tres gobiernos buscan cerrar el paso a la delincuencia mediante patrullajes estratégicos y tareas de inteligencia coordinadas.
Coacalco de Berriozábal, Estado de México. En un esfuerzo por pacificar las zonas limítrofes del Valle de México, los gobiernos de Coacalco, Ecatepec y Jaltenco pusieron en marcha el «Operativo Blindaje Frontera». Esta estrategia integral cuenta con la participación de más de 100 elementos de las policías municipales, reforzados por efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar) y la Guardia Nacional. La iniciativa busca establecer un cerco de seguridad robusto que inhiba la incidencia delictiva en las áreas donde la colindancia geográfica suele ser aprovechada por grupos criminales.






César Cardoso Hernández, comisario de Seguridad Pública y Tránsito de Coacalco, explicó que esta movilización se enmarca en las acciones del Mando Unificado Zona Oriente. De acuerdo con las instrucciones del alcalde David Sánchez Isidoro, la prioridad es fomentar una estrecha colaboración interinstitucional para devolver la tranquilidad a los habitantes. Este modelo de trabajo permite que las corporaciones compartan datos en tiempo real, fortaleciendo la inteligencia policial y optimizando los tiempos de respuesta ante emergencias en puntos críticos de la región.
El inicio de los trabajos fue supervisado personalmente por las presidentas municipales de Ecatepec y Jaltenco, Azucena Cisneros Coss y María del Rosario Payne, respectivamente, junto al comisario Cardoso. Durante el banderazo de salida, las autoridades enfatizaron que el Blindaje Frontera no es solo una medida de presencia disuasiva, sino una táctica operativa diseñada para cerrar espacios a la delincuencia mediante patrullajes dinámicos y filtros de revisión en avenidas estratégicas que conectan a las tres demarcaciones.
La relevancia de este operativo radica en la unificación de criterios de vigilancia. Al sumar esfuerzos con las fuerzas federales, los municipios logran un despliegue de mayor alcance y autoridad, garantizando que el respeto a la legalidad sea el eje de cada intervención. La colaboración con Sedena y Marina aporta un nivel de blindaje adicional, enviando un mensaje claro de unidad frente a la criminalidad.
Finalmente, las autoridades coincidieron en que la seguridad ciudadana debe trascender las fronteras administrativas. La suma de voluntades entre Coacalco, Ecatepec y Jaltenco marca una nueva etapa en la gestión de la seguridad pública en el Estado de México, donde la coordinación metropolitana se convierte en la herramienta más eficaz contra el delito. Con el Blindaje Frontera, se espera una reducción sostenida en los delitos de alto impacto, consolidando una zona oriente más segura para el tránsito y el desarrollo de las familias mexiquenses.










