Por: Fernando Dávila
En el corazón de la capital, el Museo de Archivo Fotográfico (MAF) abrió sus puertas para Exposición fotográfica homenaje a mujeres purépechas en el MAF, una muestra que coloca en la mira del espectador escenas de resiliencia comunitaria frente a la migración, la ausencia masculina y los cambios tecnológicos que atraviesan los pueblos de la Meseta de Michoacán.








Testimonio visual desde Michoacán
En la Ciudad de México (CDMX), la fotógrafa Elsa Escamilla presentó la exposición fotográfica homenaje a mujeres purépechas en el marco del Tercer Encuentro de Fotografía de Feminismos.
La artista compartió su testimonio visual sobre la vida cotidiana de las mujeres purépechas en el estado de Michoacán, acompañada por autoridades capitalinas y colegas del gremio.
La colección busca visibilizar el “vía crucis” que enfrentan muchas mujeres cuando los hombres de su comunidad migran a Estados Unidos. Este fenómeno se repite generación tras generación y, ante la ausencia masculina, ellas sostienen la estructura social de sus pueblos, explicó Escamilla.
Mujeres que sostienen la vida comunitaria
Las imágenes documentan la vida cotidiana en comunidades purépechas. Entre caminos de terracería y fiestas tradicionales, las matriarcas se adaptan al fenómeno migratorio mientras quedan a cargo de los hijos, los adultos mayores y el hogar, lo que transforma su entorno en una forma de resistencia cultural y territorial.
Durante la presentación, la artista compartió historias que reflejan la fuerza física y emocional de las mujeres retratadas. Recordó que la inspiración surgió mientras recorría la Meseta Purépecha en un Volkswagen clásico.
“Iba una mujer con una carretilla llena de ladrillos. Yo iba en mi bocho, me detuve y me contó que no había hombres para construir. Como eran pocos, ella tenía que hacerlo”, narró la fotógrafa.
La escena resume la vitalidad de muchas mujeres que asumen labores tradicionalmente masculinas por necesidad.
Migración, tecnología y control social
Escamilla también reflexionó sobre cómo la tecnología permite que el control social atraviese fronteras geográficas. En varios testimonios, las mujeres contaron que sus esposos —quienes viven en ciudades como Colorado, en Estados Unidos— monitorean sus actividades a través del celular.
Aunque miles de kilómetros separan a las parejas, estas dinámicas aún limitan la libertad de movimiento dentro de las propias comunidades. Frente a ello, la fotógrafa explicó que su lente prefiere resaltar la dignidad y la fortaleza con la que las protagonistas enfrentan esas realidades.
Esta mirada atraviesa toda la muestra, donde mujeres purépechas y migración en las fotografías aparecen como una narrativa visual que conecta identidad, trabajo y familia.
Cuando las imágenes regresan a la comunidad migrante
La obra también generó momentos emotivos cuando se presentó ante migrantes michoacanos en Chicago. La exhibición llegó a Casa Michoacán, donde varios asistentes lloraron al reconocerse en las imágenes y cuestionaron el costo emocional de haber dejado su tierra.
Para Elsa Escamilla, quien ha participado en más de 90 exposiciones individuales y colectivas, ese momento confirmó que la fotografía puede funcionar como un espejo de la identidad colectiva.
Una mirada desde el museo
Lizeth Ramírez, directora del museo, describió a las mujeres retratadas como matriarcas aguerridas que actúan como guías sociales dentro de sus comunidades.
Aseguró que la exposición fotográfica homenaje a mujeres purépechas invita al público a mirar más allá de la imagen y reconocer la humanidad presente en cada retrato.
La muestra “Presencia Absoluta” permanecerá abierta al público en el Museo de Archivo Fotográfico, donde mujeres purépechas y migración en fotografías dialogan con el visitante a través de escenas cotidianas que revelan una historia de resistencia silenciosa.








