Por: Redacción
En el marco del 22 aniversario de la FEDESSP, líderes del SNTE resaltaron la protección de la autonomía sindical y el reto de ampliar la afiliación colectiva en México.
Durante la conmemoración del 22 aniversario de la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (FEDESSP), Mónica Miriam Granillo Velazco, secretaria general de la Sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), afirmó que el país atraviesa un momento histórico para el sindicalismo. La líder magisterial subrayó que los servidores públicos cuentan hoy con un blindaje jurídico que protege la autonomía gremial de cualquier intervención externa, fortaleciendo la transparencia y la estabilidad laboral.



En el encuentro celebrado en el Centro Cultural de la Sección 36, Granillo Velazco coincidió con el dirigente nacional del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, en que las agrupaciones sindicales deben dejar de ser espectadoras para convertirse en protagonistas de las transformaciones sociales. Asimismo, expuso un dato crítico para el sector: a pesar de las reformas de 2019, solo entre el 10% y el 13% de los trabajadores en México están afiliados a un sindicato, lo que representa un desafío urgente para ampliar la protección colectiva.
Por su parte, el senador y líder nacional del magisterio, Alfonso Cepeda Salas, tomó protesta a la nueva dirigencia colegiada de la FEDESSP en el Estado de México, integrada por Ranulfo Baraquiel Ruíz García, Adriana Gutiérrez Arias y Amado Trejo Jaime. Cepeda Salas recordó que esta federación nació como una alternativa democrática frente a modelos corporativos del pasado, consolidándose hoy como el frente sindical más grande del continente con casi 2.9 millones de agremiados.
Agustín Avilés Noguera, presidente colegiado del Comité Ejecutivo Nacional de la FEDESSP, destacó que la organización agrupa actualmente a ocho de cada 10 servidores públicos sindicalizados. Este resultado, aseguró, es fruto de una estrategia de unidad y cohesión gremial que busca reposicionar el papel de los trabajadores en sus alianzas institucionales con el Estado y en la defensa de sus conquistas históricas.
Finalmente, los dirigentes subrayaron que el sindicalismo moderno debe mantener su democracia interna y un papel activo en la defensa de los derechos, contribuyendo directamente al fortalecimiento del servicio público y al desarrollo nacional. La ceremonia concluyó con un llamado a mantener la cohesión institucional para enfrentar los retos legislativos y laborales que se vislumbran en el panorama político actual.










