El Ecoparque Flor del Bosque “Pensar en Grande” busca convertirse en el mayor pulmón verde del sur-sureste, con viveros forestales, áreas recreativas y un modelo de reforestación de largo plazo
Por Redacción
Puebla, Pue.- Mientras las ciudades crecen en concreto, Puebla apuesta por crecer en bosque. El Ecoparque Flor del Bosque “Pensar en Grande” avanza como un proyecto ambiental y social que promete cambiar la relación entre desarrollo urbano, naturaleza y vida cotidiana.
Un parque pensado para la vida diaria
El gobierno de Puebla impulsa la consolidación del Ecoparque Flor del Bosque “Pensar en Grande” como el espacio forestal más grande del sur-sureste del país. El proyecto contempla la intervención de 19 áreas y la ampliación de la reserva con la adquisición de 70 hectáreas adicionales, con el objetivo de ofrecer un entorno natural accesible, seguro y funcional para la población.
Durante un recorrido de supervisión, el gobernador Alejandro Armenta Mier explicó que el ecoparque forma parte de una estrategia integral que combina recreación, protección ambiental y fortalecimiento del tejido social, bajo criterios de respeto al arbolado existente y uso responsable del suelo.
No solo un parque, una infraestructura para reforestar
Uno de los ejes centrales del proyecto es la instalación de uno de los cuatro viveros forestales previstos en la entidad. Este espacio contará con un laboratorio de germoplasma para la producción de árboles frutales y forestales, orientado a programas de reforestación regional.



La apuesta va más allá del paisaje: se busca crear una infraestructura permanente para la restauración ambiental, con capacidad técnica y científica para sostener el crecimiento del arbolado en el mediano y largo plazo.
Espacios recreativos, ciencia y seguridad
El ecoparque integrará zonas acuáticas, deportivas, extremas, jardines sensoriales y un laberinto, además de señalética con códigos QR, caminos accesibles, iluminación, módulos sanitarios y áreas de información turística. También se prevé la construcción de cabañas con micropilotes que favorecen la filtración del agua y evitan la contaminación del subsuelo.
Para atender una de las principales preocupaciones ciudadanas, el proyecto incorpora módulos de vigilancia y botones de pánico, con el objetivo de garantizar condiciones de seguridad para visitantes y familias.
Educación ambiental y bienestar animal
El complejo estará dividido en dos zonas. La Reserva Natural Protegida Flor del Bosque y el Ecoparque “Pensar en Grande”. En este último se instalarán oficinas de la Comisión Nacional Forestal, un zoológico, aulas temáticas y espacios de educación ambiental.
Además, se desarrollará una Célula de Bienestar Animal con capacidad para atender a más de mil 500 animales, así como instalaciones del Servicio Médico Forense especializado en seres sintientes, de acuerdo con información del Instituto de Bienestar Animal.
Proyecto con impacto social
Para los visitantes, el ecoparque no solo representa un espacio recreativo, sino una alternativa de convivencia y aprendizaje. Familias que ya acuden a la zona destacan la importancia de conservar y rehabilitar áreas naturales como una inversión en salud, comunidad y futuro urbano.
Con este proyecto, Puebla busca responder a una demanda creciente: espacios verdes funcionales, seguros y con impacto ambiental real, en un contexto donde el desarrollo urbano suele avanzar más rápido que la naturaleza.










