La Liga Mexicana de Softbol (LMS) ha confirmado un ingrediente extra de adrenalina para su histórico fin de semana de estrellas. Samantha Show, la carismática cañonera estadounidense conocida mundialmente como “La Reina de los Batflips”, se integra al roster del primer Home Run Derby del circuito. Show sustituye a Morgan Howe, trayendo consigo no solo poder en el madero, sino el estilo explosivo que la convirtió en una sensación viral y un referente del softbol moderno.
Nacida en Houston y forjada en la exigente escena colegial con Texas A&M y Oklahoma State, Show llega con un currículum que impone respeto. En 2019, lideró a las Cowgirls al subcampeonato de la Serie Mundial Colegial y acumuló tres selecciones al Primer Equipo de la NFCA. Su paso por las aulas dejó números de élite: un sólido .300 de promedio, 43 vuelacercas y 151 carreras producidas, cifras que avalan su estatus como una de las bateadoras más temidas de su generación.
La trayectoria profesional de Samantha es un mapa del éxito internacional. Desde su debut en Athletes Unlimited hasta su reciente campeonato en 2024 con Atlanta Smoke, donde fue pieza clave para el título del Women’s Professional Fastpitch, Show ha demostrado que sabe brillar en los escenarios de mayor presión. Su experiencia incluye también dos temporadas en la exigente liga de Japón con el Ogaki Minamo, lo que le otorga una visión del juego sumamente completa.
Aunque su inicio en la LMS con Sultanes Femenil ha sido de adaptación, con un cuadrangular en 12 encuentros, el formato del Home Run Derby parece diseñado a su medida. En un evento donde el espectáculo es tan importante como la distancia de los batazos, el «batflip» de Samantha Show podría convertirse en la imagen icónica de esta primera edición en León.
Con la incorporación de «La Reina», la LMS asegura que su primer festival de cuadrangulares no sea solo una competencia deportiva, sino un evento de entretenimiento de nivel internacional. La cita es este fin de semana, y los ojos del mundo del softbol estarán puestos en el plato, esperando el estruendo del bat de Show y, por supuesto, su ya legendario festejo.









