Este domingo, el cielo nocturno de México se convierte en el escenario de la Luna de Nieve, el segundo plenilunio de 2026. Este fenómeno astronómico, que alcanza su máximo brillo durante la noche del 1 de febrero, debe su nombre a las tradiciones de los pueblos originarios de Norteamérica, quienes asociaban esta fase lunar con las nevadas más intensas del invierno.
En esta ocasión, la Luna se encuentra bajo la constelación de Leo, ofreciendo una luminosidad inusual que podrá apreciarse a simple vista en todo el territorio nacional.
Expertos del Observatorio Astronómico Nacional señalan que, aunque la Luna no cambia de tamaño real, la transparencia del aire invernal favorece una observación excepcionalmente nítida. Se recomienda a los entusiastas alejarse de las zonas con alta contaminación lumínica para disfrutar del disco lunar en su total esplendor. En ciudades como la CDMX, el horizonte oriental será el punto clave de observación desde el anochecer.
Este evento marca el inicio de una agenda astronómica activa para febrero, que incluirá alineaciones planetarias visibles en las próximas semanas. Para los fotógrafos, el uso de trípode y teleobjetivo será fundamental para capturar los detalles de los cráteres y mares lunares que resaltarán bajo este brillo excepcional.









